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TECNICAS

Psicoterapia Personalizada

Por OmniaConsultori - 25 de Junio, 2006, 14:00, Categoría: TECNICAS

 

 El espacio psicoterapéutico individualizado es el que permite con mayor facilidad la totalidad de la transparencia en una totalidad de dedicación y atención profesionales. Si el hecho de comunicar es ya en sí mismo una descarga de tensiones, el hecho de transferir los perfiles emocionales a un/a técnico/a especializado en el desorden mental, es una condición decisiva -y en no pocos casos, imprescindible-  para activar un proceso lógico de resoluciones. No es que el/la profesional vaya a  tratar el problema constituyéndose en su gestor, sino que lo va a empatizar  en tanto que  material de sufrimiento y lo va a retransformar como  una experiencia gestionable por la persona que está afectada por  él. La psicoterapia sólo es posible desde un clima de concordia y exento de juicios. Por eso  no es tan importante el diagnóstico del que se parte, o se trae como un significante que aplasta   (neurosis obsesiva, trastorno bipolar, histeria, esquizofrenia paranoide y otros) sino el desmenuzamiento de actitudes y valores, uno a uno, como una cadena reductora del equilibrio, para  desmontarlos o resituarlos.

Test básico de libidinosidad.

Por Omniagabinet@hotmail.com - 15 de Mayo, 2006, 20:45, Categoría: TECNICAS

 

La libido es una palabra extraña que refiere un concepto complejo que ha conseguido atravesar la barrera de la ignorancia y pasar a formar parte del vocabulario colectivo. Refiere, resumiéndola al extremo, la energía sexual que todo ser humano tiene. La libido es la disposición amorosa que en estado de latencia aguarda a los estímulos erotizantes ante los que reaccionar o la actuación que en estado de alerta y de iniciativa los busca o promueve. El lenguaje habitual cuenta con mil subterfugios para enmascarar  la manifestación de las propuestas o necesidades eróticas pero el cuerpo, con su gestualidad, delata las inercias tendenciales y el mismo lenguaje comete lapsus que ponen en evidencia los deseos reprimidos. La libido puede ser fácilmente medida contando la disposición subjetiva al otro desconocido en la multitud de interacciones anónimas que la sociedad de masas permite. La interacción mínima más elemental y generalizada es cruzarse con gente compartiendo el campo visual. Va aumentando de grado si también se comparte el campo acústico y de aquí los mensajes personalizados. Pero para el ejercicio del test vamos a descartar las interacciones más completas y nos vamos al imitar a los elementos proporcionados por la mirada. Los corredores de enlaces de metros, los halls o plateas de teatros, el cruce de semáforos en los puntos neurálgicos o el paseo por las arterias principales de la ciudad son espacios suficientemente anónimos y seguros para practicarlo.  Basta  que el sujeto que quiera saber de si mismo su cuota de libido enfoque  a las personas con las que se va cruzando y se responda íntimamente a la pregunta de disposición  o no a la intimidad sexual con cada una.  Se trata de una operación mental que se decide en un segundo o menos. Cada cual marca el umbral de personas y de edades y de género en el que examinará tal disposición.  Hay imágenes que directamente son rechazables por sus formas o sus edades infantiles o seniles y otras que pueden ser ambiguas. La ratio entre el volumen de gente avistada y la parte de ella aceptable en esta contaduría secreta da la cuenta aritmética del interés. Lo primero que llama la atención al hacerlo es la enorme cantidad de gente que camina con orejeras mirando al frente sin desviar nunca los ojos o mirando al suelo. Thomas Mann en su estudio sobre la modernidad anunciaba el imperio de una realidad no visible que prohibía el amor. No mirar al otro desconocido es una de sus manifestaciones colaterales. El test da una fiabilidad relativa. No es ni puede ser científico ya que el segmento objetivo de interacciones es dejado a la espontaneidad. Depende del lugar o zona urbana en el que se haga si concurren predeterminantes para que la ratio sea más favorable o menos. Es completamente distinto hacerlo en una estación de trenes de un ramal universitario o en el campus a hacerlo a la salida de una fábrica, es distinto hacerlo en las horas de ocio en un parque durante un domingo a hacerlo dentro de la marcha de una manifestación política. Lo interesante de estos ejercicios repetidos es que el sujeto puede averiguar dos hechos: uno que la gente por la que se siente atraído/a (suele ser una minoría en comparación al volumen objetivo de coincidencia y dos la ratio de la propia libido según temporadas del año o momentos de la vida. Es un dato elástico pero referencial y variable casi igual al que puede serlo el proporcionado por la báscula de baño.